Fue la tercera hija de un opulento comerciante de la ciudad de Sakai, cerca de Osaka, donde realizó sus estudios de literatura clásica del Japón. A los veinte años de edad empezó a escribir tankas; en 1899 se hizo miembro del grupo de tanka, Nueva Estrella (Shinsei) y publicó sus tankas en la revista Myodyo (El Lucero). En 1901 viaja a Tokio y publica su primer libro de tankas titulado Midaregami (Dulce desorden de la cabellera) de temática feminista. Escribió y publicó más de 15 libros de tankas, además de crítica, ensayos y versiones modernas de textos clásicos japoneses. En 1921 se hizo directora de la Escuela Feminista Bunka Gakuin, y abrió nuevos horizontes en el campo pedagógico; tuvo además un profundo interés en problemas femeninos y sociales.
Su poema “No te mueras” es uno de los poemas antibélicos más famosos en el Japón. Cuando Akiko publicó este poema, dedicado a su hermano menor enviado al frente en la Guerra ruso-japonesa, su intrépida denuncia contra la guerra y la irónica referencia al Emperador sorprendieron al público lector.
NO TE MUERAS
Ay, hermano, lloro por ti, no te mueras. Tú que naciste el menor de la familia, el cariño de tus padres superaba todo, mas ¿acaso ellos te han educado para matar a la gente haciéndote empuñar una espada? ¿Te han criado hasta los veinticuatro años para que mueras después de matar a la gente?
Eres el dueño de una tienda tradicional de un comerciante de la ciudad de Sakai. Eres el heredero del nombre de tu padre. No te mueras. ¿Qué te importa si el Castillo de Puerto Arturo cae o no cae? Sólo conoces las costumbres de una familia de mercaderes.
No te mueras. El Emperador nunca aparecerá en el campo de batalla. “Que mueran como bestias, que derramen mutuamente sangre humana, que es el honor del hombre el morir” ¿Pensará así el Emperador? No creo, pues tiene una benevolencia profunda.
Ay, hermano, no te mueras en el campo de batalla. A tu madre que había perdido al esposo le han quitado a su hijo en medio del llanto sin misericordia el otoño pasado. Ella mantiene a su familia y mientras se habla de la paz nacional aumentan las canas de su cabello.
¿Acaso te has olvidado de tu mujer joven y frágil que a la sombra de la cortina llora inclinada, con quien no has vivido ni diez meses? Piensa en el dolor de la joven. Ay, ¿en quién podría ella apoyarse sino en ti, el único en este mundo para ella. Tú no te mueras.
"Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar,
también se les puede enseñar a amar;
el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario."
* * * * * *
NELSON MANDELA ( 18 de Julio de 1918 - 5 de Diciembre de 2013 )
La tribu de los mokokos vivía en el lado malo de la isla de las dos caras. Los dos lados, separados por un gran acantilado, eran como la noche y el día. El lado bueno estaba regado por ríos y lleno de árboles, flores, pájaros y comida fácil y abundante, mientras que en el lado malo, sin apenas agua ni plantas, se agolpaban las bestias feroces.
Los mokokos tenían la desgracia de vivir allí desde siempre, sin que hubiera forma de cruzar. Su vida era dura y difícil: apenas tenían comida y bebida para todos y vivían siempre aterrorizados por las fieras, que periódicamente devoraban a alguno de los miembros de la tribu.
La leyenda contaba que algunos de sus antepasados habían podido cruzar con la única ayuda de una pequeña pértiga, pero hacía tantos años que no crecía un árbol lo suficientemente resistente como para fabricar una pértiga, que pocos mokokos creían que aquello fuera posible, y se habían acostumbrado a su difícil y resignada vida, pasando hambre y soñando con no acabar como cena de alguna bestia hambrienta.
Pero quiso la naturaleza que precisamente junto al borde del acantilado que separaba las dos caras de la isla, creciera un árbol delgaducho pero fuerte con el que pudieron construir dos pértigas. La expectación fue enorme y no hubo dudas al elegir a los afortunados que podrían utilizarlas: el gran jefe y el hechicero.
Pero cuando estos tuvieron la oportunidad de dar el salto, sintieron tanto miedo que no se atrevieron a hacerlo: pensaron que la pértiga podría quebrarse, o que no sería suficientemente larga, o que algo saldría mal durante el salto... y dieron tanta vida a aquellos pensamientos que su miedo les llevó a rendirse. Y cuando se vieron así, pensando que podrían ser objeto de burlas y comentarios, decidieron inventar viejas historias y leyendas de saltos fallidos e intentos fracasados de llegar al otro lado. Y tanto las contaron y las extendieron, que no había mokoko que no supiera de la imprudencia e insensatez que supondría tan siquiera intentar el salto. Y allí se quedaron las pértigas, disponibles para quien quisiera utilizarlas, pero abandonadas por todos, pues tomar una de aquellas pértigas se había convertido, a fuerza de repetirlo, en lo más impropio de un mokoko. Era una traición a los valores de sufrimiento y resistencia que tanto les distinguían.
Pero en aquella tribu surgieron Naru y Ariki, un par de corazones jóvenes que deseaban en su interior una vida diferente y, animados por la fuerza de su amor, decidieron un día utilizar las pértigas.
Nadie se lo impidió, pero todos trataron de desanimarlos, convenciéndolos con mil explicaciones de los peligros del salto.
- ¿Y si fuera cierto lo que dicen? - se preguntaba el joven Naru.
- No hagas caso ¿Por qué hablan tanto de un salto que nunca han hecho? Yo también tengo un poco de miedo, pero no parece tan difícil -respondía Ariki, siempre decidida.
- Pero si sale mal, sería un final terrible – seguía Naru, indeciso.
- Puede que el salto nos salga mal, y puede que no. Pero quedarnos para siempre en este lado de la isla nos saldrá mal seguro ¿Conoces a alguien que no haya muerto devorado por las fieras o por el hambre? Ese también es un final terrible, aunque parezca que nos aún nos queda lejos.
- Tienes razón, Ariki. Y si esperásemos mucho, igual no tendríamos las fuerzas para dar este salto... Lo haremos mañana mismo.
Y al día siguiente, Naru y Ariki saltaron a la cara buena de la isla.
Mientras recogían las pértigas, mientras tomaban carrerilla, mientras sentían el impulso, el miedo apenas les dejaba respirar. Cuando volaban por los aires, indefensos y sin apoyos, sentían que algo había salido mal y les esperaba una muerte segura. Pero cuando aterrizaron en el otro lado de la isla y se abrazaron felices y alborotados, pensaron que no había sido para tanto...
Y mientras corrían a descubrir su nueva vida, pudieron escuchar a sus espaldas, como en un coro de voces apagadas: - Ha sido suerte. - Yo pensaba hacerlo mañana. - ¡Qué salto tan malo! Si no llega a ser por la pértiga... Y comprendieron por qué tan pocos saltaban, porque en la cara mala de la isla sólo se oían las voces resignadas de aquellas personas sin sueños, llenas de miedo y desesperanza, que no saltarían nunca.
Esperamos de todo corazón que estén disfrutando de estas fiestas con las personas que más aprecian y, de ser posible, que este hermoso cuento de Charles Dickens sirva de nexo entre familiares de todas las edades, e ilumine sus rostros con una sonrisa. Saludos, abrazos y muchos besos para todos nuestros amigos y lectores del mundo.
La insurrección indígena había estallado en todos los Andes. Quechuas y Aimaras engrosaban las fuerzas rebeldes lideradas por Túpac Amaru II y Micaela Bastidas en el corazón del antiguo incanato y por Túpac Catari en el Alto Perú. Bartolina Sisa, hija de José Sisa y Josefa Vargas, quienes se dedicaban al comercio, tanto de hojas de coca como de tejidos, recorría asiduamente gracias a esta actividad los pueblos y comunidades de la región. En Sica-Sica conoció a quien luego sería su esposo, Tupac Katari. Ambos consagraron su vida a luchar contra la opresión de los colonizadores, buscando una vida digna y libre para sus hermanos indígenas. No sin coordinación previa, los líderes de la insurrección lograron poner en jaque el orden colonial, cuando cerca de cien mil hombres y mujeres se levantaron en armas contra la explotación y por la justicia.
En el sur, Bartolina comandó las fuerzas rebeldes que asediaban La Paz. Junto a su esposo o sola, encaró la conducción de las milicias populares con destacado arrojo y valentía. Las milicias aimaras combatieron heroicamente contra las tropas colonialistas, a las que estuvieron a punto de derrotar. Pero el 2 de julio cuando se dirigía al campamento de Pampajasi, sus acompañantes la entregaron como prisionera de guerra a Sebastian Segurola. Fue llevada a La Paz. Allí la torturaron, tras ser recibida
con piedras e insultos, y Segurola la dejó con vida solo con el propósito de utilizarla como carnada para capturar a Tupac Katari.
Ejecutado Katari y sus seguidores, en noviembre de 1781, y entendiendo que no tenía sentido mantener a Bartolina viva, los colonialistas decidieron sobre su suerte: "A Bartolina Sisa Mujer del Feroz Julián Apaza o Tupac Catari, en
pena ordinaria de suplicio, que sea sacada del cuartel a la plaza mayor
atada a la cola de un caballo, con una soga al cuello y plumas, un aspa
afianzada sobre un bastón de palo en la mano y conducida por la voz del
pregonero a la Horca hasta que muera, y después se clave su cabeza y
manos en Picotas con el rótulo correspondiente, para el escarmiento
público en los lugares de Cruzpata, Alto de San Pedro, y Pampajasi donde
estaba acampada y presidía sus juntas sediciosas; y después de días se
conduzca la cabeza a los pueblos de Ayo-ayo y Sapahagui en la Provincia
de Sica-sica, con orden para que se quemen después de un tiempo y se
arrojen las cenizas al aire, donde estime convenir".
Hace 230 años, el 5 de septiembre de 1782, Bartolina Sisa fue ejecutada, pero antes sus verdugos retocaron su martirio flagelando, violando, y exhibiendo su cuerpo desnudo sobre un burro en la plaza colonial, hoy llamada "Plaza Murillo".
Fue ahorcada y descuartizada, exhibieron su cabeza en Jayujayu-Marka
clavada en la punta de una picota, "para escarmiento de los indios", y sus extremidades fueron enviadas a Tinta-Marka,
una comunidad situada en la actual república del Perú y a distintos
lugares de los ayllus y caminos donde luchó, por los derechos de sus hermanos indígenas.
En conmemoración a esa heroína del pueblo sudamericano, se decretó en el año 1983 (por el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América en Tihuanacu, Bolivia) que cada 5 de
Septiembre, se celebre el Día Internacional de la Mujer Indígena.
Realmente no se sabe cual era el aspecto de Bartolina Sisa ni el de su esposo Tupac Katari, sin embargo artistas y conocedores de su historia los imaginan y representan constantemente, evitando así que se olviden sus logros y sacrificios.
Mural en alto relieve conmemorativo a la lucha de las Heroínas de la Coronilla.
Actualmente muchas comunidades indígenas de Bolivia, Perú, Chile y Argentina, le rinden homenaje y la recuerdan como una de las mujeres más valientes y aguerridas de la época, al igual que a las "Heroínas de la Coronilla", aquellas valerosas mujeres cochabambinas que, lideradas por la anciana invidente
Manuela Gandarillas y la esposa de Esteban Arze, Manuela Rodríguez, decidieron organizarse y armarse para enfrentar a las fuerzas
realistas, pese a que sabían la desproporción que existía, en
la batalla acaecida en la colina de San Sebastián, Coronilla, el 27 de
mayo de 1812, en contra de la corona española.
Hoy miércoles, la Casa de la Moneda de Chile presentó en el Palacio de
Gobierno de La Paz, cinco monedas de oro en honor al "Bicentenario del
Grito Libertario en América Latina".
Las monedas presentan la efigie del
presidente de Bolivia, Evo Morales, en una cara, y la leyenda "Bolivia para Todos -
Complementariedad - Consenso - Equilibrio - Identidad", en la otra cara, junto a los
rostros de Bartolina Sisa y Tupac Katari, los líderes de la rebelión indígena durante la colonia.
La madrugada del 5 de agosto de 1962, la actriz estadounidense Marilyn Monroe, fue hallada muerta en su casa de
Hollywood.
Aunque el informe forense dictaminó que la actriz se había suicidado
con una sobredosis de barbitúricos, el informe policial calificó la causa de la muerte como un “probable
suicidio” por falta de pruebas, y las causas de su muerte permanecen aún
confusas.
Su belleza, su magnetismo como actriz y su agitada vida privada, marcada
por los escándalos y por un trágico final, hicieron de la actriz
estadounidense Marilyn Monroe uno de los grandes mitos cinematográficos
del siglo XX.
Su verdadero nombre era Norma Jean Morteson, nació en Los Ángeles el 1 de Junio de 1926.
Su infancia fue muy desgraciada
Su porte seductor y su modo de ser aparentemente
desenfadado, ocultaban en realidad una personalidad insegura y frágil,
pero igualmente cautivaron al público de su tiempo y la convirtieron en
uno de los grandes iconos de la cultura popular de los Estados Unidos y
de medio mundo.
A los 16 años de edad, se casó con James Dougherty, un militar que vivía próximo a su casa, con quien apenas estuvo casada dos años debido a los celos. Tiempo después contrajo nupcias con el guionista Robert Slatze, con quien estuvo casada tan sólo un fin de semana.
En 1954 se casó con el jugador de béisbol Joe DiMaggio, estuvieron
juntos 3 años, pero mantuvieron su amistad hasta la muerte de Marilyn. Su último marido fue el dramaturgo Arthur Miller en 1956, estuvieron juntos hasta 1960.
A continuación podréis leer algunos fragmentos extraídos de su autobiografía, y finalmente un par de vídeos de su última entrevista.
“Las personas que yo creía mis padres tenían hijos propios. No
eran mezquinos, simplemente eran pobres. No tenían mucho que ofrecer a
nadie, ni siquiera a sus hijos, y no
quedaba nada para mí. Tenía siete años, pero me tocaba trabajar en la
casa. Lavaba platos, fregaba suelos y hacía recados. Mi madre apareció
al día siguiente. Era una mujer muy guapa que nunca sonreía. La había
visto a menudo, pero no sabía exactamente quién era. Cuando le dije
'Hola, mamá', me miró. Nunca me había dado un beso, nunca me había
sostenido en sus brazos y apenas me había hablado. Por aquel entonces no
sabía nada de ella, pero años más tarde me enteré de bastantes cosas.
Cuando ahora pienso en ella, el corazón me duele el doble de lo que me
dolía cuando era una chiquilla. Me duele por las dos".
"No, no creo que me haya educado mal, en absoluto. Es más sencillo:
ella no me educó. Pasé mi infancia en hogares ajenos y en orfanatos.
Nadie me ha educado nunca. Nadie me ha querido. Nadie me ha dicho nunca
lo que era la vida, lo que me iba a encontrar.
No lo sé, ninguna información en particular. No se trata de eso. Pero hay cosas que los niños deben saber."
"Descubrí qué era el sexo sin hacer ninguna pregunta. Casi tenía nueve
años y vivía con una familia que alquilaba una habitación a un tipo
llamado Kimmel. Era un hombre de aspecto serio: todos lo respetaban y lo
llamaban señor Kimmel. Pasaba un día por delante de su cuarto cuando se
abrió la puerta y me dijo con tranquilidad: —Pasa, Norma, por favor.
Creía que iba a pedirme algún encargo. —¿Dónde quiere que vaya, señor
Kimmel? —pregunté. —A ningún sitio —dijo cerrando la puerta; me sonrió y
echó la llave—. Ahora no puedes salir —añadió como si estuviéramos
jugando".
"Tengo muchos hábitos sociales malos. La gente
siempre me está dando lecciones a este propósito. Invariablemente llego
tarde a las citas, en ocasiones con un retraso de dos horas. He
intentado cambiar mi manera de ser, pero lo que me hace llegar tarde es
algo fuerte... y demasiado agradable. Cuando debo ir a cenar a alguna
parte a las ocho, me quedo tendida en la bañera durante una hora o más.
Llegan las ocho y todavía sigo en la bañera. Voy echando perfumes en el
agua y dejando que se vacíe el agua y llenando de nuevo la bañera con
agua limpia. Olvido que son las ocho y mi cita para cenar. Sigo pensando
y sintiéndome muy lejos. A veces conozco la verdad de lo que estoy
haciendo. No es Marilyn Monroe la que está en la bañera sino Norma
Jeane. Estoy dándole gusto a Norma Jeane. Solía tener que bañarse en el
agua que habían utilizado seis u ocho personas. Ahora puede bañarse en
agua tan limpia y transparente como el cristal. Y parece que Norma no
tenga nunca suficiente agua limpia que huele a verdadera colonia".
"Pero no todo era completamente negro...
aún no. En realidad nunca lo es. Cuando eres joven y gozas de buena
salud, el lunes puedes planear suicidarte y estar riendo de nuevo el
miércoles. Después de unos cuantos días sintiéndome una desgraciada
pensando que era un fracaso, algo venía nuevamente a mi corazón. No
podía decirlo en voz alta, pero eran como voces que me estuvieran
hablando: «Levántate, aún no has empezado, eres distinta, algo
maravilloso te sucederá». Y en verdad sucedían cosas maravillosas en el
fondo del mar... a pequeña escala".
"La virtud de una chica es mucho menos importante en Hollywood que su
peinado. Se te juzga por tu aspecto, no por lo que eres. Hollywood es un
lugar donde te pagan mil dólares por un beso y cincuenta centavos por
tu alma. Lo sé porque rechacé la primera oferta bastante a menudo y
cobré siempre los cincuenta centavos"
"No quiero que
me comprendan. Quiero que me quieran". Pocos años antes Marilyn insertó
el siguiente anuncio en un periódico: "Mujer sencilla, treinta años,
bien en todos los sentidos y hasta ahora muy puesta a prueba sentimentalmente,
ingresos medios de quinientos mil dólares anuales, busca señor,
incluso calvo, honesto y sensible, para fundar un hogar prolífico. Escribir
a Marylin Monroe, Sutton Place, New York". No recibió ni una sola
contestación.
"Estoy intentando encontrarme a mí como persona, a veces eso no es
fácil de hacer. Millones de personas viven toda su vida sin encontrarse."
"¿Qué tan bueno es ser Marilyn Monroe? Por qué no puedo simplemente
ser una mujer normal? Una mujer que puede tener una familia... Me
conformaría con un solo bebé. Mi propio bebé."
"Desde luego, cuando tenga una hija, le diré la verdad. La querré, pero también le contaré todo lo que a mí nunca me dijeron.
Algo sencillo y verdadero. Querida, sé feliz. Eso es lo que le diría.
No le hablaría de Dios ni del pecado. No tengas miedo, cariño, porque
yo te quiero, yo siempre te quiero, pase lo que pase, recuérdalo. Eso le
diría.
Pero no sólo se lo diría: me esforzaría en lograr que ella lo
sintiera, que ella se diera cuenta de que la quieren, ¿me comprende? Que
supiera que la quiero, pero no porque yo se lo diga ni tampoco porque
ella lo piense, sino de la misma manera en que uno sabe si tiene hambre o
si tiene sed, como una sensación corporal.
Los niños tienen que sentir cariño a su alrededor. De lo contrario,
nunca podrán ser felices porque a quienes les ha faltado amor
incondicional en la infancia les faltará siempre la capacidad para
sentir el amor de los demás, para darse cuenta de que es real, con la
misma realidad que posee un día de sol o como sentimos el viento en la
cara."
Las mujeres deben tratar de hacer las cosas tal como los hombres lo han
hecho. Y cuando fallen, su fracaso no debe ser sino un reto para otras
Amelia Earhart
nació el 24 de julio del 1897, y desapareció cuarenta años después, el
2 de julio de 1937 en el océano Pacífico cuando trataba de convertirse
en la primera mujer que completaba el primer viaje aéreo alrededor del
mundo sobre la línea ecuatorial. Han pasado 115 años desde su
nacimiento, pero nunca se encontró ni el cuerpo de Amelia Earhart, ni el de su acompañante, ni los restos de su avión.
Ya desde pequeña, Amelia Earhart dio muestras de su inquietud y constante curiosidad. Aburrida de los
habituales juegos con los que se distraían las niñas de su edad, Earhart
se situó siempre más cerca de las costumbres que interesaban a los
chicos, y sentía una especial atracción por los logros conseguidos por
el género masculino en aquellos terrenos prohibidos para las mujeres.
Este carácter intrépido la llevó a volcarse por completo en la aviación, un campo dominado por completo en las
primeras décadas del siglo XX por los hombres.
Sus primeras clases las
recibió de la instructora Anita Neta Snook, otra piloto pionera. Durante
esa época, Amelia Earhart adquirió un prototipo del aeroplano Kinner (conocidos por la poca fiabilidad
de los motores y la lentitud de las naves) al que bautizó como el Canario y que le costó algún accidente.
Pero no fue hasta 1922
cuando consiguió su primer récord: Amelia Earhart logró volar a
14.000 pies (4267 metros) de altura y un año más tarde se convirtió en
la decimosexta mujer en recibir la licencia de piloto de la Federación
Aeronáutica Internacional.
En 1932, la estadounidense marcó un antes y un después en la historia de
la aviación tras realizar el primer viaje de su gran serie de
aventuras pioneras: cruzó el Atlántico sola, desde Terranova hasta Gran
Bretaña (aunque ya había vivido un vuelo trasatlántico previo como
acompañante), realizó un vuelo en 1934 a través del
Pacífico, desde Hawai a California, después efectuó el primer viaje solitario de Los
Ángeles a Ciudad de México, e intentó dar la vuelta alrededor del
mundo.
Amelia Earhart, acompañada por su ayudante Fred Noonan, inició el que sería su último viaje el 1 de junio de 1937. Despegó en Miami y eligió la ruta más larga, se propuso completar un recorrido mundial circunnavegando el globo en su
ecuador. El viaje fue como la seda, pero repentinamente, en la última etapa, Earhart comunicó por radio que el combustible «empezaba a bajar».
El último mensaje recibido por el navío estadounidense Itasca,
que les esperaba en la isla Howland a 640 kilómetros de Nikumaroro, decía «corremos de norte a sur».
Después solo hubo silencio y un enorme despliegue de barcos y aviones en busca de Amelia Earhart
que no dio ningún resultado. A partir de entonces, se multiplicaron y
corrieron como la espuma las especulaciones sobre la desaparición de Amelia Earhart.
Lo más difícil es la decisión de actuar, el resto no es más que
tenacidad.
Los temores son tigres de papel.
Podemos hacer cualquier cosa
que decidamos hacer.
Cualquiera puede actuar para cambiar y controlar
su vida y el procedimiento,
el proceso, es su propia recompensa.
El Grupo Internacional para la Recuperación de Aviones Históricos sostiene que Amelia Earhart realizó un aterrizaje de emergencia en la isla de Nikumaroro, entonces
conocida como Gardner Island, un lugar deshabitado e inhóspito que hizo
que ella y su acompañante, que según esta teoría
sobrevivieron al aterrizaje, murieran poco después. Esta conclusión
sobre la muerte de la aviadora es fruto
de una investigación basada en las emisiones de la radio de emergencia y
los hallazgos de restos óseos y piezas de aviones en los años 30 y 40.
En octubre del año 1937, exploradores coloniales británicos aseguraron
haber visto restos de un campamento que podría haber sido el de Amelia Earhart
en la isla Gardner y un año más tarde haber descubierto restos de una
aeronave en el arrecife del noroeste.
Durante la Segunda Guerra Mundial,
un piloto estadounidense sorprendió a los habitantes de la isla
capturando peces con un cable de control perteneciente a una avioneta, además de un curioso «botín» encontrado por los colonos
compuesto por 13 huesos humanos, que nunca llegaron a ser examinados con
profundidad, un zapato de mujer y zapatos de un hombre junto a los
restos de una fogata en el extremo sureste de la isla.
Pero esta no es la única teoría sobre el trágico final de Amelia Earhart.
Numerosas leyendas sobre conspiraciones y desapariciones fingidas han
engordado durante años el mito sobre la aviadora estadounidense, desde los que defienden que Amelia Earhart
sobrevivió y pasó el resto de sus días en una isla del Mar del Sur,
hasta aquellos que creen que fue secuestrada por los japoneses o que la
isla de Nikumaroro alberga una misteriosa tumba en la que yace un bebé
de Earharty Noonan.
Neftalí Ricardo Reyes Basoalto, mundialmente conocido como el gran poeta Pablo Neruda.
Nació el 12 de julio de 1904 en Parral, un pueblo de la región central chilena, era hijo de un
ferroviario llamado José del Carmen Reyes y de Rosa Neftalí Basoalto,
que falleció de tuberculosis cuando él apenas tenía un mes
de edad.
En 1946 se hizo inscribir legalmente como Pablo Neruda, nombre que ya usaba como seudónimo para sus escritos y que adoptó por admiración hacia el escritor checo Jan Neruda.
Su
profundo compromiso político le llevó a denunciar la corrupción política
y solicitar reformas, lo que le obligó a vivir clandestinamente hasta
que consiguió salir del país, en dirección a Argentina.
Como parte del cuerpo diplomático del gobierno chileno, desempeñó cargos consulares en China, Ceilán, Birmania, Barcelona y Madrid (1934 - 37),
donde entró en
contacto con los poetas de la llamada Generación del 27. Su estancia en
España es una de las experiencias más impactantes en la vida de Neruda.
Comprometido políticamente con la causa republicana, su postura personal
le costó el ser destituido de su cargo.
Viajó también por Francia, la URSS
y China, hasta recalar en México. Tras volver a su país, presentó formalmente su candidatura a la
presidencia de la nación en 1970, aunque se retiró a favor de su amigo Salvador Allende
(quien salió finalmente elegido en 1973) y partió hacia París, para ejercer como embajador de Chile (1970-72).
De nuevo en Chile en 1973, la situación política del país dio un vuelco; el golpe de Estado de Pinochet desalojó a Allende del poder e instauró una dictadura militar.
Poco tiempo después, el 23 de septiembre, Neruda, quien había
regresado enfermo, muere en unas poco claras circunstancias.
Aparte de su memoria, nos legó una obra poética que se sitúa entre las
mejores de la Historia de la literatura. "Crepusculario", publicada en 1923, "Veinte poemas de amor y una canción desesperada", de 1924, "El habitante y su esperanza", " Tentativa del hombre infinito" y "Anillos", escritas junto a Tomás Lagos y publicadas en 1926, "Residencia en la tierra"y "El hondero entusiasta" , publicadas entre 1933 y 1935, "Alturas de Macchu Picchu" y "Tercera
Residencia" de 1947 y
"Canto general", de 1950.
En prosa, es autor de la obra teatral "Fulgor y muerte de Joaquín
Murieta", así como de sus propias memorias, "Confieso que he vivido",
publicadas póstumamente en 1974.
Por su calidad literaria y su compromiso humano recibió el Premio
Nacional de Literatura (1945), el Premio Nobel de Literatura (1971) y el
Premio Lenin de la Paz. Pablo Neruda nació Pablo Neruda murió el 23 de septiembre de 1973.
"La
casa ... No sé cuando me nació... Era a media tarde, llegamos
a caballo por aquellas soledades ... Don Eladio iba delante,
vadeando el estero de Córdoba que se había crecido. Por primera
vez sentí como una punzada este olor a invierno marino, mezcla
de boldo y arena salada, algas y cardos ... Aquí, dijo don Eladio
Sobrino (navegante) y allí nos quedamos. Luego la casa fue creciendo,
como la gente, como los árboles."
Pablo
Neruda
Fragmento de "El Libro de los abrazos" de Eduardo Galeano.
Estuve en la Isla Negra, en la casa que es, que fue, de Pablo Neruda. Estaba prohibida la entrada. Una empalizada de madera rodeaba la casa. Allí la gente había grabado sus mensajes al poeta. No habían dejado ni un pedacito de madera sin cubrir. Todos le hablaban como si estuviera vivo. Con lápices o puntas de clavos, cada cual había encontrado su manera de decirle; gracias. Yo también encontré, sin palabras, mi manera. Y entré sin entrar. Y en silencio estuvimos, conversando vinos el poeta y yo, calladamente hablando de mares y amares y de alguna pócima infalible contra la calvicie. Compartimos unos camarones al pil-pil y un prodigioso pastel de jaibas y otras maravillas de esas que alegran el alma y la barriga, que son como él sabe, dos nombres de la misma cosa. Varias veces alzamos nuestros vasos de buen vino, y un viento salado nos golpeaba la cara, y todo fue una ceremonia de maldición de la dictadura, aquella lanza negra clavada en su costado, aquel dolor de la gran puta, y todo fue también una ceremonia de celebración de la vida, bella y efímera como los altares de flores y los amores de paso.
Margarita Aguirre cuenta en su libro "Casas, Isla Negra".
"Neruda
compró la casa de Isla Negra a un español socialista, viejo capitán
de navío, retirado, que la construía para vivir con su familia.
Como la casa estaba a medio hacer, el poeta pudo terminarla a
su gusto; continuó la estrecha ala de cemento con un ancho living-room
de piedra, en el cual abrió un enorme ventanal que causa el asombro
de los arquitectos y entendidos: desde allí pueden verse la playa,
el rompiente de olas, el vasto cielo y una larga extensión de
costa que va hasta el puerto de San Antonio. Entre el living y
el ala de los dormitorios y del comedor hay una alta torre. El
piso inferior de la torre está relleno de conchas marinas y allí
se encuentra el gran timón de un barco junto a un farol que iluminó
alguna callejuela del puerto; en el segundo piso de la torre estuvo
el dormitorio del poeta, dormitorio redondo con ventanas
de mar, que da a un pasillo que luego se ensancha bajo el tejado
y tiene la baranda sobre este segundo piso de la casa se sube
por una escala de cordel, como la de los barcos. Junto a ella
se encuentra La Medusa, enorme mascarón de proa, de madera pintada,
que han roído y desteñido los años y la sal de los mares por donde
abrió la ruta de su barco. En el extremo opuesto del living, y
suspendida de la baranda del segundo piso, está la María Celeste,
mascarón de proa más pequeño. La María Celeste es de lustrosa
madera oscura; su rostro, de una dulce e imperiosa belleza. Al
construir el living, se respetó una gran roca negra que ahora
surge altiva y solitaria en su rincón, rodeada de cacturs y de
plantas que florecen en la tierra que la circunda. El resto del
piso es de baldosa de greda roja. En una de las paredes hay una
gran chimenea; frente al ventanal, una larga mesa de madera maciza,
a la cual solía sentarse Neruda a escribir o a observar con su
catalejo el vuelo de los pájaros.
Diseminados
por la casa hay una colección de barcos en miniatura, casi todos
ellos de gran valor. No faltan, desde luego, la colección de barquitos
armados dentro de botellas, las marinas más diversas, de los más
diversos pintores, el unicornio del narval y los colmillos de
elefante con escrituras antiguas. Un inmenso globo terráqueo descansa
en un rincón. Encima de la mesa hay una brújula china, un sistema
planetario, piedras, pitos marineros, caracoles, libros sobre
pájaros y plantas, narraciones de viajes y las poesías del conde
del Villamediana.
Afuera hay un
mástil con banderas marinas, y a su lado, un tercer mascarón de
proa, junto al cual Neruda se ha fotografiado muchas veces..."
Hastiado de la programación basura de las televisiones y del
desinterés por la lectura, consciente de que quería contribuir a
iniciar un cambio por pequeño que fuera y “estimular la creatividad que los libros generan en quien los lee”, decidió hace más de tres años comprar un coche viejo.
Escogió un Ford Falcon
de 1979, un coche que simboliza uno de los momentos históricos más
trágicos de la historia de Argentina (durante la dictadura militar el Ford Falcon se convirtió en el coche habitual para secuestrar a cualquier ciudadano que se antojara como peligroso), y lo transformó en un pequeño tanque forrado con lomos de libros
semidestruídos y unos cuantos compartimientos para los tomos.
El ARMA DE INSTRUCCIÓN
MASIVA es una escultura rodante que tiene por objetivo principal, brindar cultura en todos los barrios de la ciudad de
Buenos Aires y otras localidades argentinas .
Gracias a esta hermosa iniciativa, desde 2009 los argentinos pueden encontrar la biblioteca rodante de Raúl Lemesoff estacionada en alguna esquinas y
regalando libros de textos a los transeúntes.
“La educación está en la casa y la instrucción está en la escuela”,sentencia el argentino Raúl Lemesoff, que considera vital que la lectura
sea un elemento más de la vida cotidiana. Ahora conduce su obra de arte rodante con la soltura de un repartidor y realizando con una sonrisa su actividad idealista.
El ADIM no recibe dinero de ningún organismo oficial,
se surte de donaciones de libros, de escasas aportaciones económicas
para el combustible y de la venta de alguna de
sus esculturas.
“Por ahí tengo un montón de plata y por ahí me paso los días sin comer,
pero lo que yo hago es muy gratificante y entonces lo sigo haciendo. Es
increíble que haya transcurrido tanto tiempo haciendo esto y que planee
seguir haciéndolo, a mí me asombra”.
“Tiene que haber un cambio en la humanidad. Adaptar tu vehículo para regalar libros es un cambio y no colaborar con una donación, es falta de conciencia. El Arma de Instrucción Masiva se ha creado para que las personas
reconozcan varios aspectos de la vida: compartir, educación y pasar bien
el tiempo. Es una contribución por la paz mediante la literatura”.
Aunque el artista reconoce que, por falta de gasolina, no llega a
todos los lugares que quisiera (su sueño es recorrer el sur del
continente americano), se queja más de que los libros no lleguen a él
con facilidad, que tenga que visitar los barrios más ricos de las
grandes ciudades para recibir un puñado de cuentos infantiles que luego
vuelan entre los niños del campo o de los barrios pobres.
Los integrantes de este blog sentimos también un inmenso amor por la lectura e intentamos a menudo que las personas que nos rodean no se priven de tan agradable entretenimiento, por esa misma razón les animamos a utilizar Internet para disfrutar de la lectura de muchas obras literarias en formato digital gratuito, a dirigirse a su librería o biblioteca más cercana, y sobre todo a prestar su tiempo para leerle a los niños y adultos e incentivar su gusto por la lectura.
"Son
cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del
subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no
expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de
hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la
realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de
probar que la realidad es transformable". Eduardo Galeano.
Hace 43 años un grupo de personas decidieron que no aceptarían más ser el blanco de burlas, humillaciones y violencia gratuita.
Decidieron que era hora de cambiar la vergüenza por el orgullo.
El 28 de junio de 1969 la policía de Nueva York hacía una redada en "The
Stonewall Inn", un bar gay de Greenwich Village.
La resistencia
ofrecida por los clientes del local ante la irrupción policial supuso el
punto de partida en la lucha de los homosexuales para que la sociedad y
las leyes reconocieran sus derechos.
El reportaje que pueden visualizar a continuación, dará respuesta a todos aquellos que se preguntan
¿Por qué existe un día del Orgullo Gay?.
Pero por si acaso no lo ven, recuerden siempre:
El amor llega a la vida de todos y cada uno de nosotros
como una explosión que no tiene en cuenta absolutamente nada.
No le importan tus planes, ni tus preferencias,
no te permite elegir ni el momento, ni el lugar, ni la persona exacta
de la que deseas enamorarte.
Es como cuando te muerdes la lengua mientras hablas,
inesperado, doloroso, molesto, cómico para los demás,
y solo te deja dos opciones:
cerrar los ojos un par de segundos para controlarte y encajar la situación,
o gritar de dolor y preguntar por qué a ti y en ese momento.
En conclusión, admitir que estás enamorado de otra persona
conlleva un proceso de aceptación duro y agotador.
Así que cuando veas una pareja en cualquier lugar del mundo,
Queremos compartir hoy, las encantadoras palabras que ha dedicado en su blog una maestra de primaria a sus alumnos; principalmente porque nos ha recordado nuestros días junto a algunos profesores inolvidables y lo maravilloso que es encontrarse frente a una persona, que ha elegido un trabajo porque siente verdadera vocación hacia el.
Esperamos que despierte en ustedes tan buenos recuerdos como en nosotros.
Si de algo sé que servirá este rinconcito personal en la
desmesurada red, sin duda será para encontrar mi propia voz entre los
pensamientos que no se verbalizan, para sentir en palabras lo que en
algún instante me emociona, me contrae, me hace despertar a la lucidez
del momento en un impulso incontenible.
Hoy, en clase, hemos leído un poema titulado “Si” (“If” en inglés) perteneciente al escritor británico Rudyard Kipling
(escucharéis hablar más de él en este blogen los días venideros).
Estos versos excepcionales fueron escritos para su querido hijo en 1896.
El poema está incluido en el libro “Precisamente así fue”, fascinante
recopilación de cuentos cortos con ilustraciones del propio autor para
explicar al infante algunos de los misterios del mundo animal haciendo
uso de la fantasía y que estamos leyendo para preparar la exposición de
la Semana Cultural del colegio.
Si ya es emotivo y conmovedor en sí, al estar en el libro tanto en su
versión traducida al castellano como en la original, me habéis pedido
con el entusiasmo propio de los niños de vuestra edad que lo leyera en
esta versión también, petición a la que no me he podido negar como
vuestra maestra de inglés que soy, tras al menos pediros que a la vez
leáis vosotros mismos también los versos intentando comprender lo que se
expresa a través de ellos. Nunca en clase un silencio ha sido tan
turbador para mí como el de ese momento.
Algo presionada por las
circunstancias y sintiéndome a examen, he afilado mi lengua y mi
aparato fonador para que los sonidos anglosajones resultaran lo más
acertados posibles, el tono lo más cercano y parecido, así como la
acentuación y el ritmo propio del idioma.
Ha debido ser bastante
creíble, porque cuando he terminado todos habéis aplaudido exaltadamente
con devoción y empeño, afirmando emocionados lo que os gustaría hablar
en inglés y poder expresaros de esa manera en el idioma.
Ha sido un momento muy conmovedor para mí, chicos. No por el
reconocimiento a años de esfuerzo para aprender una segunda lengua y los
frutos obtenidos tras este trabajo. No sólo por eso. En primer lugar,
porque disfruto profundamente viendo cómo soñáis con el aprendizaje,
cómo sembráis ahora las inquietudes futuras que pueden determinar
vuestros pasos y elecciones en el mañana. Por otro lado, ¡veo tanta vida
y energía en todos vosotros! Tantas oportunidades para inventaros lo
que queréis ser, lo que queréis vivir, las medidas de vuestro propio
camino, la construcción de vuestra propia historia. Tenéis dos pilares
enormes que os sostienen firmemente: el tiempo, que es vuestro mejor
aliado ya que disfrutáis de su abundancia, y el empuje y arrojo de la
juventud a la que estáis entrando mientras dejáis atrás vuestros rasgos
infantiles.
A vuestra edad yo aún no había aprendido ni una palabra de inglés ni
hubiera podido situar Inglaterra en un mapa, pero ahora me admiráis por
cómo hablo este idioma. Imaginad cuantas cosas están a vuestro alcance
sólo con desearlo fervorosamente y ponerse intensamente a ello.
Disfrutándolo, haciéndolo vuestro. Porque ahora estáis en el punto de
partida, en el extraordinario momento de las oportunidades. Por eso
insisto y me enfado y desespero a veces. Porque no queréis verlo, porque
tenéis el mundo a vuestros pies y a veces siento que queréis pasar de
puntillas, desapercibidos, sin hacer ruido.
¡Id y salid a conquistarlo,
es vuestro y os pertenece!
Mucha de la emoción que nació en mí al leeros este poema hoy se debe a
que, en parte, también podría ser una dedicatoria a vosotros, chicos y
chicas de clase. Vosotros y vosotras, que os estáis abriendo a la vida
adulta, que pronto tendréis que lidiar tensas batallas en campos
extraños a lo que hasta ahora habéis conocido. Rudyard Kipling dedicó
este poema a su hijo John cuando éste tenía trece años, uno o dos más de
los que tenéis ahora vosotros. La edad perfecta para amontonar toda la
sabiduría que podáis de las palabras, de la lectura, de la literatura y
las historias que trabajamos y en cierto modo vivimos en clase, para que
tengáis un bagaje personal al cual podáis acudir a modo de brújula en
momentos de incertidumbre y duda.
Recordad algún día, cuando lo necesitéis, las palabras que el bueno
de Rudyard dedicó a su hijo, y que un día en clase os leí y os dediqué
yo, vuestra maestra, en la lengua nativa de su autor…
Recuerda algún día, cuando vueles lejos, que SI……
Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
todos la pierden y te echan la culpa;
si puedes confiar en ti mismo cuando los demás dudan de ti,
pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;
si puedes esperar y no cansarte de la espera,
o siendo engañado por los que te rodean, no pagar con mentiras,
o siendo odiado no dar cabida al odio,
y no obstante no parecer demasiado bueno, ni hablar con demasiada sabiduría.
Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso (desastre)
y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho:
tergiversada por bribones para hacer una trampa para los necios,
o contemplar destrozadas las cosas a las que habías dedicado tu vida
y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas.
Si puedes tomar todos tus triunfos
y arriesgarlo todo de una vez a una sola carta,
y perder, y comenzar de nuevo por el principio
y no dejar de escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;
y si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos
a servirte en tu camino mucho después de que hayan perdido su fuerza,
excepto La Voluntad que les dice “!Continuad!”.
Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud
o caminar entre Reyes y no cambiar tu manera de ser;
si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte,
si todos los hombres cuentan contigo pero ninguno demasiado;
si puedes emplear el inexorable minuto
recorriendo una distancia que valga los sesenta segundos
Nairobi, capital de Kenia, es hoy en día una de las ciudades más prominentes en África
política y económicamente, además del hogar de muchas compañías y organizaciones,
que la califican de centro social, comercial y cultural.
Sin embargo la mayoría de
los habitantes de Nairobi son pobres, y se ha estimado, que la mitad de la
población, vive en los barrios bajos que cubren solamente el 5% del
área de la ciudad.
Kibera es uno de los barrios bajos (favela) más grandes de África, está situado al oeste de Nairobi, cubre 2 km² de terreno propiedad del gobierno y cuenta con una
población cercana al millón de habitantes, en la cual el 80% de los jóvenes están en paro.
Aquí, en Kibera (que significa “bosque” en idioma nubio), empezó hace doce años una historia desbordada de valor, nobleza y solidaridad, impulsada por una gran persona.
Diminah Khasiala, una mujer Keniana, analfabeta y practicamente sin recursos económicos, en 1998 decidió, después de recoger a un bebé abandonado entre la basura, comprometerse a salvar de una muerte segura a las personas más necesitadas de su país, los niños abandonados.
Así, con la ayuda de vecinos, conocidos, y la ayuda ofrecida por turistas que se enteraron de su existencia gracias a la fundación Kobo (creada por una agencia de turismo español) y quisieron apoyarla, consiguió crear un orfanato en el distrito de Ngong, a las afueras de Nairobi.
Desde entonces todo el mundo la conoce como Mama Tunza, que en Swahili significa: “La Madre que cuida”, por salvar y estar salvando del hambre y los peligros de la calle, a más 350 niños abandonados que estaban condenados a intentar sobrevivir, solos y en la miseria.
Gracias a su gran determinación, coraje, esfuerzo y la ayuda de algunas personas caritativas, que vienen apoyándola como voluntarios o mediante la donación de víveres, ropa y algunos útiles escolares, Mamá Tunza ha conseguido darles un techo que los cobije, comida diaria, estudios para los menores, amor y esperanza.
Ha creado un hogar llamado Tunza Children's Center.
Mama Tunza conoce la historia de todos sus niños, lo que quieren y lo que necesitan.
Acoge a niños sin hogar, huérfanos, y muchos de ellos están enfermos de Sida.
Hasta ella llegan de manos de la mismísima policía, recién nacidos que acaban de ser abandonados (el estado no se hace cargo de ellos), o madres jóvenes (algunas con sida) que van allí a dar a luz y se marchan abandonando a sus bebés.
Aunque los niños de primaria están escolarizados, los mayores tienen que buscar padrinos para poder continuar sus estudios, ya que en Kenia la secundaria es de pago.
Mamá Tunza fomenta en los niños valores como la solidaridad, la perseverancia y la responsabilidad.
Por ello procura que los niños asistan regularmente a la escuela, (una de las cosas que suele pedir a las personas que desean hacer donaciones. son compresas. Así las niñas no se ven obligadas a faltar al colegio por incomodidad o vergüenza cuando están menstruando).
Entrega dos pastillas de jabón (uno de aseo personal y otro para lavar la ropa) a cada niñomayor, para que se acostumbren a mantener limpios sus cuerpos y ropas.
Y enseña, a niños y niñas mayores, a ayudarse y cuidar adecuadamente de los más pequeños.
La mayoría de jóvenes que han crecido aquí, suelen volver de vez en cuando, para echar una mano.
ECOWILDLIFE contribuyó a la adecuación y construcción de nuevas instalaciones en el centro de Kibera.
Si desean ayudar con donaciones o ponerse de acuerdo con personas que actualmente tienen programadas varias fechas de viaje hacia Tunza Children's Centerpulsa aquí.
Para visualizar fotografías de algunas visitas de voluntarios: Pulsa aquí.
Blog con experiencias personales, escrita por un voluntario: Página en inglés.
Para ver el programa que Informe Semanal dedico a Mamá Tunza: Pulsa aquí.